En cuatro minutos podemos hacernos una idea de una persona
sn apenas conocer ni un 5% de lo que realmente es, por lo que es muy importante
tener en cuenta y prestar mucha atención al lenguaje del rostro y de los
gestos, ya que nunca tendrás una segunda oportunidad para causar una buena
primera impresión.
En primer lugar hay que que tener en cuenta que para poder
interpretar adecuadamente hay que atender al contexto en el nos encontramos y
que tener en cuenta que las culturas distintas implican sentidos de los gestos
distintos.
Debemos fijarnos en unos elementos clave, como son el rostro
y los ojos, las manos, los brazos y las piernas, la postura y los movimientos y
otros como la vestimenta, el color, la luz…